Vicepresidente dice que límites no se negocian y no importa quién moviliza a más gente

García Linera pidió a Santa Cruz actuar como el hermano mayor frente a Chuquisaca, es decir, con serenidad y con mayor tranquilidad. También admitió que este conflicto tendrá un costo político para el oficialismo.

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El vicepresidente Álvaro García Linera manifestó la noche del lunes que “algunos quieren que por presión política un límite departamental se recorra un poquito”, pero eso no se aceptará en el Gobierno porque las delimitaciones no se negocian y no importa si Santa Cruz o Chuquisaca moviliza a más personas para tratar de imponer su posición sobre el campo gasífero Incahuasi.

La autoridad, en una entrevista en el programa Que No Me Pierda, remarcó que el Gobierno nunca va a negociar políticamente el límite de un departamento porque eso sería entrar en un caos terrible.

“La delimitación no se negocia y esa es nuestra posición, los límites no son un tema de presión política (…) no importa quién moviliza más gente, si Santa Cruz moviliza o Chuquisaca, porque así no se definen los límites, el límite define la Ley”, aseveró.

Agregó que el país está ante un conflicto “innecesario” que no debió darse porque los límites entre Chuquisaca y Santa Cruz ya están definidos con claridad mediante las leyes de 1898 y 1912.

“La reciente Ley de límites (promulgada en el gobierno de Evo Morales) es sobre una zona alejada del campo Incahuasi y nadie se preocupa de esa parte porque no hay gas en esa región, la disputa viene por el lado donde hay gas (y esa parte está delimitada por las leyes de 1898 y 1912), por tanto, nuestra posición es que se debe respetar lo que dice la Ley”, insistió.


Sobre el gobernador Urquizu

El gobernador de Chuquisaca, Esteban Urquizu, es una de las autoridades que impulsa las movilizaciones en su departamento, pese a ser del mismo partido político del Gobierno nacional, y García Linera dijo que eso no importa porque los límites “no se pueden modificar por simpatía política o amistad”.

“Hay un gobernador que es compañero nuestro, lo estimamos mucho, pero eso no tiene que importar porque si usted comienza a ceder sólo porque es amigo, el día de mañana, ningún límite departamental va a ser fijo y todo va a ser objeto de presión, entonces hay que mantener una actitud muy serena, muy de padre y no involucrarse con la confrontación de los hijos”, sostuvo.

Indicó que los “hijos” deben respetar lo que determinaron sus “abuelos”, es decir, los antepasados que suscribieron las primeras dos leyes sobre los límites de los departamentos que ahora están en disputa.

“Si por buena suerte el gas está en ambos lugares, muy bien, si por mala suerte el gas está en uno de los lugares y no en el otro, ni modo, hay que respetar, porque si usted pone en duda lo que nos dejaron los abuelos, todo va a estar en duda (…) eso es muy peligroso”, afirmó.

Santa Cruz

La autoridad también dijo que el departamento de Santa Cruz tiene que actuar como el hermano mayor de Chuquisaca, es decir, con mucha serenidad y no meter más leña al fuego.

“Como hermano (mayor tiene que estar) más tranquilo, más seguro, es cuestión de días, el nuevo estudio (sobre la ubicación del campo Incahuasi) que nos ha impuesto el Tribunal Constitucional saldrá en unos días más, en menos de una semana, y ahí se va a definir todo de la manera más técnica posible”, señaló.

Acotó que Santa Cruz, de manera innecesaria, apeló ante un juez de su región para modificar una sentencia constitucional.

“¿Un juez puede modificar una sentencia constitucional? Eso no es correcto, en el fondo todos tienen que cumplir la sentencia constitucional”, expresó.

Costo político

Finalmente, el Vicepresidente admitió que este conflicto tendrá un costo político para el oficialismo cualquiera que sea el resultado del nuevo estudio sobre Incahuasi.

“Quién gana enfrenando a hermanos, no ganamos nosotros, perdemos nosotros, acuérdese que esto va a tener un costo político para nosotros, somos los últimos en buscar conflictividad social, según lo que defina el informe técnico, esto va a tener un costo político innecesario para nosotros”, apuntó.