Una pugna entre cocaleros termina en un enfrentamiento con la Policía

Una pugna entre dos grupos de cocaleros bolivianos por la directiva de una asociación de productores terminó hoy en una refriega con la Policía, que resguarda el ingreso a un mercado legal de hoja de coca en La Paz y que tuvo que utilizar gases para contener a los manifestantes.



El dirigente cocalero Felipe Chambi dijo a Efe que "ningún Gobierno" había intervenido el mercado de la coca de esa manera y consideró la acción como una "traición", luego de la respuesta policial con gases a una multitud de manifestantes.



Una marcha de miles de cocaleros llegó hoy a La Paz en respaldo al dirigente Franklin Gutiérrez y para retomar el control del mercado de la Asociación Departamental de Productores de Coca de los 

Yungas (Adepcoca), en manos de un supuesto bloque afín al Gobierno que pide se elija en abril a sus nuevos dirigentes.



La pasada semana la organización ratificó a Gutiérrez y expulsó al presidente Evo Morales y al vicepresidente del país, Álvaro García Linera, hasta entonces miembros honorarios, por supuestamente promover la división del sector.



Al mediodía de este lunes la movilización terminó en una refriega con la Policía, que controla el ingreso al inmueble desde hace varios días, y un sector cocalero que crítica al Gobierno boliviano y la nueva política de cultivos de coca.


La multitud intentó ingresar al edificio de Adepcoca por la fuerza, utilizando piedras y palos, mientras que los oficiales los dispersaron con gases, aunque no lograron disuadirlos del todo.



Chambi indicó que fueron cocaleros de tres regiones de La Paz los que protestaron y que el nombramiento de nuevos dirigentes es una "venganza" de las autoridades por oponerse a la actual norma que regula los cultivos.



"Tienen que retirarse los policías, porque nosotros vamos a entendernos entre productores", expresó a Efe uno de los fundadores de Adepcoca, Eduardo Calamani.



Varios de los manifestantes corearon el nombre de su representante y también lanzaron alusiones al Gobierno con el imperativo de que "Adepcoca se respeta", en las puertas del mercado de la hoja, que permanece resguardado por decenas de policías.



Mientras el dirigente Édgar Burgoa señaló a Efe que el conflicto se generó por lo que considera un "interés económico" de Gutiérrez, cuya gestión finalizó en noviembre pasado y a quien se lo acusa de "malversación de fondos".



Burgoa es parte del Comité Ad Hoc de Adepcoca que convocó a una reunión en abril para la elección de nuevos dirigentes y que niega que algún partido político mande en la organización de cocaleros paceños.



El ministro de Desarrollo Rural de Bolivia, César Cocarico, señaló a los medios hace unos días que el conflicto es sectorial y descartó toda presunción de un supuesto interés del Gobierno para controlar la asociación cocalera de La Paz.



La fricciones entre los productores de coca de los Yungas y el Gobierno comenzaron con la ley vigente desde 2016 que amplía los cultivos legales de coca a zonas no tradicionales.



La antigua ley establecía un límite máximo de 12.000 hectáreas de plantaciones legales que solo podían cultivarse en los Yungas.


La norma vigente autoriza hasta 7.700 hectáreas de cultivo en el Chapare, considerada una zona no tradicional, a la que pertenece Evo Morales, y 14.300 en el departamento de La Paz. 

Fuente: Opinión